El efecto del tabaquismo en los pulmones.
Cantero Sofía.
Cubisino Ornella.
Ibarra Camila.
Resumen
Todos los efectos del tabaquismo
son conocidos, sin embargo millones de personas continúan fumando. En efecto,
el tabaquismo y la exposición al humo del tabaco -fenómeno conocido como
exposición pasiva al humo de tabaco- es el causante de muchos problemas de
salud; se comprobó y evidenció, de forma
tangible a través de una práctica los efectos del tabaquismo en los pulmones, para
de esta manera sensibilizar y crear conciencia en la población estudiantil.
Según la revisión de la literatura especializada, nos refiere que el consumo del tabaco se asocia con más de 25 enfermedades, causa el 90 % de la patología tumoral, 75% de los
procesos clasificados como bronquitis crónica o enfisema y 25% de los síndromes coronarios agudos.
Abstract
All the effects of smoking are known, however
millions of people continue to smoke. In effect, smoking and exposure to
tobacco smoke-a phenomenon known as passive exposure to tobacco smoke-is the
cause of many health problems; the effects of smoking on the lungs were tested
and evidenced, in a tangible way through an experiment, in order to sensitize
and raise awareness in the student population.
According to the review of the specialized
literature, we are told that tobacco consumption is associated with more than
25 diseases, causes 90% of the tumor pathology, 75% of the processes classified
as chronic bronchitis or emphysema and 25% of the coronary syndromes acute
Introducción
¿Cómo afecta el consumo
del tabaco en los pulmones?
Ha sido comprobado por
la ciencia que el consumo del tabaco
puede producir enfermedades crónicas como el cáncer, enfermedades respiratorias y
cardiovasculares; aunque el consumo del tabaco tenga importantes consecuencias
para la salud, en este trabajo de investigación queremos comprobar el daño que
causa consumir tabaco, específicamente en los pulmones.
Investigaciones del ministerio de salud
de la Nación Argentina estima que el cigarrillo está compuesto por 50% de hojas
de tabaco, 30% de tabaco reconstituido y el 20% por tabaco expandido con
dióxido de carbono.
Las
hojas de tabaco contienen NICOTINA. La nicotina se absorbe rápidamente y llega
al cerebro en unos 10 segundos, es un líquido incoloro que se vuelve marrón
cuando se quema. Esta sustancia estimula las vías de recompensa provocando una
segregación de dopamina; biológicamente la dopamina es un Neurotransmisor
que es especialmente importante para la función motora del organismo, cuando
uno se enamora el cuerpo segrega dopamina, produciendo placer de igual forma ocurre al fumar un cigarrillo.
La nicotina disminuye
la ansiedad y el estrés, también aumenta los niveles de endorfinas, las
proteínas que nos da una sensación de euforia. Todo esto explica su alto poder adictivo. Un cigarrillo
promedio tiene 1gramo de nicotina. El tabaco reconstituido está formado por una
mezcla de tallos molidos, polvillo de tabaco y tabaco recuperado a la que se le
agregan aditivos. Y el tabaco expandido con dióxido de carbono es un gas inodoro e incoloro que se desprende en la
respiración, combustión y fermentación. Al saber cómo está compuesto los
cigarrillos podemos decir con fundamento que cuando se enciende un cigarrillo,
los azúcares empiezan a arder y producen una sustancia química denominada
acetaldehído, que refuerza el efecto adictivo de la nicotina.
Según el último informe
de salud pública de los Estados Unidos
el humo de tabaco contiene unos 7000 componentes químicos, de los cuales casi
70 son sustancias que producen cáncer, siendo tóxico para el ser humano; cada
cigarrillo contiene 64 carcinógenos, es decir 64% de posibilidades de que se desarrollen células cancerígenas, entonces en
una caja de cigarrillos hay 1280% posibilidades.
¿Qué
pasa cuando un adicto deja de fumar?
Se
puede producir el síndrome de
abstinencia del tabaco, la cual es una característica básica de la adicción,
incluye síntomas tanto físicos como psicológicos como: irritabilidad,
depresión, ansiedad, ansias de fumar, déficit de atención y cognitivo,
dificultad de concentración, trastornos
del sueño y aumento del apetito.
Se
denomina CRAVING al deseo insaciable de fumar al pasar las 8-12 horas después
de haber fumado. El consumidor suele recaer ya que también afectan los factores
externos (sociales), que actúan como estimuladores. Biológicamente el craving
reduce la segregación de dopamina. El síndrome de abstinencia y el craving son
tratados psicológicamente a la par de tratamientos farmacológicos.
EFECTOS DEL CIGARRILLOS
El consumo de
cigarrillos está directamente relacionado con la aparición de más de 29 enfermedades, de las cuales 10 corresponden
a diferentes tipos de cáncer, el resto son referidas a enfermedades
cardiovasculares. Fumar causa aproximadamente el
90 % de las muertes por cáncer de pulmón y entre el 80-90 % de las enfermedades
pulmonares obstructiva crónicas.
El humo del tabaco afecta particularmente a los
pulmones que es por donde ingresa el humo. Se ven lesiones en diferentes
niveles del aparato respiratorio: Aumento de las secreciones en la tráquea y
los bronquios. El aumento de las secreciones se asocia con mayor riesgo de
sobreinfecciones por virus y bacterias, asociado con bronquitis crónica, destrucción
de la superficie de los alveolos (enfisema) que produce una disminución del
paso del aire, fumar puede ocasionar que la pulmonía y el asma empeoren.
ENFERMEDAD PULMONAR OBSTRUCTIVA CRÓNICA
La
enfermedad pulmonar obstructiva crónica, como su palabra lo indica obstruye las vías respiratorias, generalmente
es una enfermedad progresiva e irreversible. Como síntoma principal el
individuo presenta una disminución de la
capacidad respiratoria, esta avanza
lentamente con el paso de los años y ocasiona un deterioro considerable en la
calidad de vida de las personas afectadas, pudiendo ocasionar una muerte
prematura. El tipo de ruido torácico son algunas de las señales
iniciales de la COPD.
BRONQUITIS CRÓNICA
La bronquitis crónica es un tipo
de COPD (enfermedad
de obstrucción pulmonar crónica) en la que las vías respiratorias
producen demasiada mucosidad, lo que obliga a la persona a toser para
expulsarla.
Las
vías respiratorias se inflaman (dilatan) y la tos se hace crónica (de larga
duración). Con el tiempo, las vías
respiratorias se obstruyen por tejido cicatrizado y mucosidades, lo cual puede
resultar en infecciones pulmonares graves (neumonía).
ENFISEMA
El
enfisema es otro tipo de COPD que poco a poco destruye la capacidad de una
persona a respirar. Normalmente, los pulmones contienen millones de diminutos
sacos que ayudan a que el oxígeno llegue a la sangre. En un enfisema, las
paredes entre los sacos se desintegran y crean sacos más grandes, pero en menor
número, por lo que la cantidad de oxígeno que llega a la sangre disminuye. Con
el tiempo, estos sacos se afectan tanto que una persona con enfisema debe
esforzarse demasiado para poder obtener suficiente oxígeno. En las etapas más
avanzadas de la enfermedad, los pacientes sólo pueden respirar mediante la
ayuda de un tubo de oxígeno.
Materiales y Métodos
Para comprobar que efectivamente
el tabaco hace daño a los pulmones realizamos tres prácticas, de las cuales dos
fueron fallidas.
PRIMERA PRÁCTICA
Comenzamos a realizar nuestro
primer experimento. Usamos una botella plástica de 3 litros, la cortamos por el
medio con un cuchillo caliente e introducimos algodón hasta la mitad de ella, en
representación a nuestros pulmones. Luego pegamos la mitad de la botella a un plato de aluminio, utilizando la
gotita como pegamento, buscando sellar la botella con el aluminio e impidiendo el paso del aire. Una vez pegada la
botella al plato le hicimos un orificio en el medio con un clavo caliente y
atravesamos dicho orificio con una manguerita transparente de unos 16 cm de
largo, en representación a nuestras vías respiratorias, hecho esto volvimos a
reforzar con plastilina los costados de la manguera para impedir el paso del aire.
Finalmente encendimos un cigarrillo
con un fósforo y lo colocamos en un extremo de la manguera transparente, se
suponía que el humo del tabaco iba a entran en la botella sellada pero no dio resultado, debido a que no teníamos
como aspirar el humo del cigarrillo y de
esta manera los algodones permanecieron intactos.
Ocurrido esto dimos por
finalizado este primer acto fallido.
SEGUNDA PRÁCTICA
Al fallar en la primera práctica,
seguimos investigando en las web distintas ideas, para poder demostrar el daño
que casusa el tabaquismo en nuestros pulmones, encontramos una práctica que nos pareció interesante y empezamos a
realizarlo de esta manera:
En este caso decidimos
utilizar una botella chica de medio
litro. Comenzamos cortando la base de la botella dejando un agujero, tapándolo con un globo, luego abrimos un orificio en la tapa de la botella, tenía
que tener un diámetro necesario para pasar la manguerita transparente (haciendo
referencia a nuestras vías respiratorias); la cual iba conectada a un globo
lleno de algodón en el interior, sellándolo todo con cinta adhesiva . Al tirar suavemente del globo que se encontraba
sellando el orificio de la botella, de adentro hacia afuera y viceversa se
bombeaba el aire y obtuvimos que se aspirara el humo del cigarrillo. El
orificio hecho en la tapa lo hicimos agujereándola por el medio con un clavo
caliente. La idea de este experimento era poder observar cómo se manchaban los
pulmones (algodón) por el consumo del cigarrillo, pero al abrir la botella y
sacar el algodón del globo vimos que el algodón no había sido afectado por el
humo del cigarrillo, debido a que usamos pocos cigarrillos (una caja, 10
unidades) y por ende el algodón no se llegó a manchar.
Finalizando el segundo intento
fallido.
TERCERA PRÁCTICA
Por último tras fallar en las dos
prácticas anteriores, vimos en internet un experimento sencillo que iba a
demostrar, cómo mancha el humo del tabaco que inhalamos en los pulmones.
Aquí utilizamos una botella de
2,5 litros le perforamos la tapa del tamaño del cigarrillo y también le hicimos
un agujero con un cuchillo caliente en la parte inferior de la botella. Luego
llenamos la botella casi hasta arriba, tapando el orificio de abajo. Ubicamos
el cigarrillo en el orificio de la tapa, lo encendimos y sacamos el dedo que
tapaba el agujero inferior, así el agua caía haciendo vacío (como cuando
nuestros pulmones inhalan) y el
cigarrillo se consumió. Finalmente cuando no había más agua en la botella y
solo quedaba el humo del cigarrillo, ubicamos en el orificio inferior un tubito
y sacamos la tapa y la reemplazamos por una servilleta atada con un elástico al
pico de la botella. Hecho esto, comenzamos a soplar por el tubito ubicado abajo
y se podía observar cómo se expulsaba el aire, atravesando la servilleta.
En esta práctica utilizamos tres
cigarrillos para que la demostración de la servilleta sea de un color más
fuerte. Los resultados fueron positivos, como esperábamos pues la servilleta
termino manchada de negro y así pudimos observar el daño de los cigarrillos a
nuestros pulmones.
Conclusión
Nuestro principal objetivo al
realizar el presente trabajo fue demostrar
el daño que causa a los pulmones consumir cigarrillos. Al realizar la práctica se evidenció
que el papel (que simulaba los bronquios y los lóbulos) se tiño de un
color marrón oscuro. Se comprueba con ello
cómo el humo del tabaco obstruye
las vías respiratorias, lo cual es la principal causa de diversas enfermedades cardiovasculares
y múltiples tipos de cáncer.
Bibliografía
Comentarios
Publicar un comentario